Es una imagen común en los establos: una cámara enfocada en la yegua para seguir cada movimiento durante la gestación. Aunque las cámaras parecen útiles, no ofrecen una certeza total de que se le avisará a tiempo cuando la yegua esté a punto de dar a luz. En este artículo, explicamos por qué un avisador de partos como Birth Alarm es mucho más seguro y fiable.

1. Las cámaras son reactivas, no un sistema de advertencia
Una cámara puede mostrar todo, pero no le informa directamente de una situación crítica. Si su yegua se tumba por la noche y empieza a parir, tiene que mirar continuamente la pantalla para darse cuenta. Eso no es práctico, sobre todo si también quiere dormir o tiene otras tareas.
2. No hay alarma en los momentos críticos
El momento más importante durante el parto de un potro es el nacimiento real del potro, o cuando la yegua está tumbada de lado durante un tiempo prolongado. Las cámaras no dan ninguna alarma si esto ocurre. Un avisador de partos detecta esto directamente y envía una notificación a su teléfono o receptor, para que pueda intervenir inmediatamente si es necesario.
3. La distancia y el alcance suelen ser un problema
Una cámara suele funcionar solo dentro del alcance de su red wifi. Esto significa que siempre tiene que estar cerca de una red para ver las imágenes. Los avisadores de partos como Birth Alarm Mobile funcionan a través de una Tarjeta SIM y pueden avisarle desde cualquier lugar, incluso fuera de la finca o por la noche en su cama.
4. Estrés adicional para la yegua
Las cámaras a menudo requieren cables, luces o soportes adicionales en el establo, lo que puede distraer o estresar a la yegua. Los transmisores de Birth Alarm son ligeros y se fijan cómodamente en la cincha o el cabestro, para que su yegua pueda mantener su movimiento natural.
5. La combinación ideal
Las cámaras son útiles para la observación y la tranquilidad, pero solo un avisador de partos ofrece verdadera seguridad. Con un Birth Alarm, sabe que se le avisará en el momento adecuado, sin tener que mirar constantemente ni molestar a su yegua.